Peter Magnus
Voy a trascribir aquí parte del discurso de Investidura del señor Mariano Rajoy, presidente del PP, que dio el día 19 de diciembre de 2011. Pondré en negritas mi opinión de los trascrito.
No se apuren, tomen asiento, y como dice Richard Shootarrow: "Las cosas no son lo que parecen y nunca parecen lo que son."
Una de las frases que más me ha llamado la atención ha sido la del pie de página del discurso que dice: “Este texto puede ser modificado parcial o totalmente por el orador.” Y que ustedes pueden leer junto al discurso en el siguiente enlace: http://s.libertaddigital.com/doc/discurso-de-investidura-de-rajoy-41912453.pdf.
Yo les invito a que lo lean para que no sean ustedes unos analfabetos políticos como pregonaba Bertol Brech que con su teatro y su técnica del distanciamiento se enfrentó nada más y nada menos que al régimen nazi, y que luchó con el arma que mejor sabía manejar: la palabra, para, si no vencer, sí al menos informar a la gente de lo que estaba sucediendo en la Alemania que le tocó vivir y de la que tuvo que huir para no ser víctima de uno de los regímenes más atroces que jamás haya existido, entre muchos que tampoco le vienen a la zaga como fue, por citar un ejemplo, el régimen del rey Leopoldo de Bélgica que realizó un exterminio brutal en el Congo para enriquecerse él y su país: murieron unos quince millones de personas.*
Cedamos la palabra al señor Rajoy, con la ilusión de que en cualquier momento se tome al pie de la letra, precisamente, el enunciado del pie de página del discurso (redactado éste, no cabe duda, por su gabinete de expertos en omitir verdades, en tergiversar la palabra para hacernos ver, a modo de ilusionistas, cuánta verdad encierra la frase dicha por el señor Shootarrow), y en lugar de leerlo nos cuente honestamente la verdad de lo que realmente va a suceder una vez que tome posesión del cargo como Presidente de España.
¿Qué significa señor Rajoy que después de aplicar la reformas, las duras reformas que usted obedeciendo el mandato de Ángela Merkel (Mercados), va a llevar a cabo, cuando dice que España no será la misma, que ni siquiera Europa, ni el mundo, y va usted más allá, diciendo que ni siquiera el Planeta será igual tras aplicar las recetas que dictan los mercados?
Apela usted al sacrificio total para sacar a España de la crisis (que han creado unos pocos, a los que usted rinde pleitesía), recordando que en tiempos pasados en España se vivía mejor, pero dice usted que esos tiempos ya no volverán. No sé hay algo paradójico en esto, ¿usted pretende hacernos creer que hace sesenta años nuestro país (“nuestra” nación, como a usted gusta llamarla), tenía todos los condimentos para ser una gran nación, y nos exhorta a que sacrifiquemos todo para volver a aquel tiempo, sin volver al mismo tiempo? ¿Cómo se explica esto? ¿Al parecer antes todo estaba bien, y ahora todo volverá a estar como antes pero sin ser como antes? A ver si algún experto nos lo puede explicar.
Parte del discurso:
“El Gobierno acometerá con urgencia tres ámbitos de reforma para garantizar el encaje de España en la Unión Monetaria, disipar por completo las dudas y animar a la inversión, la creación de empresas y la generación de oportunidades de empleo para los ciudadanos.
El primero es la estabilidad presupuestaria. Siempre ha sido bueno para nuestra economía tener las cuentas públicas en orden (¿quizás quiere decir tener las cuentas públicas en orden poniendo el dinero a buen recaudo en paraísos fiscales?) Nunca han partido los períodos de crecimiento y mejora del bienestar de nuestra sociedad de los déficit, del exceso de Deuda Pública, o de las facturas en los cajones. Todo lo contrario, la disciplina presupuestaria ha marcado siempre los inicios de momentos de expansión económica y progreso social. (¿Sobre todo la expansión económica de unos pocos y el deterioro social de unos muchos?)
En este campo, no partimos de cero. La reforma constitucional aprobada en la Legislatura pasada es el fundamento de la nueva forma de presupuestar y gastar que, a partir de ahora, aplicarán todas las Administraciones. Nos hemos adelantado al resto de los países europeos. El último Consejo Europeo ha establecido la obligación de hacer lo que en España ya hemos hecho hace cuatro meses. (¿Se refiere Rajoy a presuntamente desviar fondos, o dejar que los mercados metan mano en nuestra constitución para así legalmente pasar al expolio?)
Ahora debemos ir más allá. Por eso, la primera Ley que aprobaremos, la primera piedra de nuestro proyecto reformista, será la Ley de Estabilidad Presupuestaria. “
¿Ley de Estabilidad Presupuestaria?
Esta habilitación tiene por finalidad incrementar la claridad del sistema de disciplina fiscal y de gestión presupuestaria al integrar la Ley General de Estabilidad y su modificación en un único cuerpo normativo, contribuyendo con ello a mejorar la seguridad jurídica de las Administraciones intervinientes.
Para estos fines, la política presupuestaria ha sido y será un elemento de primer orden, por lo que el rigor en las cuentas públicas que las leyes mencionadas impusieron, resultó eficaz para mejorar la gestión presupuestaria y conseguir los objetivos económicos fijados.
Leer más sobre esta Ley: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Derogadas/r4-l18-2001.html
Con ella nos van a poner a disposición por completo de Alemania y del BCE, pronto seremos solo un Estado confederado al servicio del banco y de su garante el señor Mercado (al tiempo).
No se pierdan el segundo punto:
“En segundo lugar, es necesario culminar de forma efectiva el proceso de saneamiento del sector financiero. Mientras que el resto de los países han emprendido hace años esquemas de saneamiento de los activos tóxicos y adecuación de la valoración de los activos bancarios, en España todavía pesan serias incertidumbres sobre los balances, y el acceso a la financiación internacional de nuestras entidades es extremadamente difícil. Ello ha llevado a una escasez de crédito mayor en nuestro país que en la mayoría de los países de nuestro entorno. No será posible la recuperación de niveles adecuados de crédito y liquidez para las empresas y familias españolas sin el saneamiento y posterior reestructuración de nuestro sistema financiero”.
¿Qué podemos entender de este punto? Por mi parte lo tengo muy claro, le vamos a dar todo nuestro dinero a los bancos para que sean ellos los que se saneen a nuestra costa. Claro que esto se hará, como bien puede leer el lector con la excusa de que este saneamiento se hace para que se puedan “recuperar” los niveles de crédito a empresas y familias. ¿A qué empresas y familias les van a prestar el dinero los bancos (BBVA y Santander) que se sanearán con el dinero de todos, y se quedarán con el monopolio de la Banca en España, bajo las órdenes de FMI, BM y BCE?
“El tercer ámbito de nuestro proyecto es el de las reformas estructurales. Nuestra economía ha de ser más flexible y competitiva. Si, con el tiempo, nuestros productos y servicios se hacen más caros que los de los competidores, perderemos cuotas de mercado dentro y fuera de España”.
Y este tercer punto nos deja bien claro que tras sus líneas se esconde el principal objetivo del Mercado, privatizar todo lo público para conseguir que “nuestra” (su) economía sea más flexible y competitiva. ¿Por qué la única solución para salir de la crisis es ser más competitivos y flexibles? ¿No existen otras opciones? Sí, las hay pero estas no convienen al gran capital y los depredadores mercados que especulan para lucrarse con ello.
Sigamos con la palabra de Rajoy:
“Por lo tanto, pondremos en marcha un paquete de reformas económicas, empezando por la del Sector Público, para primar la austeridad, lograr mayor eficiencia, y evitar duplicidades, atendiendo a la premisa de ―una Administración, una competencia.”
Ya lo decía en el anterior párrafo, pero aquí queda bien claro que el Sector Público en España tiene los días contados y para muestra un botón; sigamos:
“Éstas son las medidas urgentes que pondremos en marcha:
Redimensionamiento del sector público y del personal a su servicio. Inicialmente, en el ámbito de la Oferta Pública de Empleo se llevará a cero la tasa de reposición de personal del sector público, excepto en el ámbito de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Servicios Públicos Básicos.“
Curiosamente en esta parte del discurso podemos ver cómo se prima a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Servicios Públicos Básicos, en detrimento del resto de Oferta Pública de Empleo que será de cero. Un Estado que no invierte en Educación, o en Sanidad, y sí en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad dice mucho de su talante represivo. Cabe preguntarse aquí qué se considera como Servicios Públicos Básicos. En este punto vemos que se va a imponer un Estado opresor en el que habrá suficientes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para respaldar las leyes que arbitrariamente irán dictando los Mercados. Vamos a lo que se llama un Estado Policial.
Pero vamos a seguir que el discurso no tiene desperdicio, sobre todo para los que no nos creemos nada de lo que nos cuentan y la mitad de lo vemos.
“Reestructuración y supresión de Organismos Autónomos, Agencias y otras entidades públicas. El Gobierno va a abrir un proceso de simplificación del sector público empresarial y fundacional del Estado con el objetivo de reducir sensiblemente este tipo de entidades.
Reducción de los gastos de funcionamiento de la Administración mediante el recorte de los gastos corrientes de la Administración General del Estado, la gestión integral del patrimonio inmobiliario y de los alquileres, del recurso a centrales de compras, incluso entre Administraciones Públicas de diferente ámbito, para conseguir mejores precios y la racionalización de los medios personales y materiales a disposición de la Administración.”
No creo que haya que aclarar nada, porque es bien claro que se van a cargar todo la red de entidades públicas que estén haciendo una labor social o relacionada con la cultura.
“Paso a un tema esencial, como es el de la reestructuración del sistema financiero.
Uno de los principales riesgos que se perciben de la economía española es la deuda privada que se canaliza a través del sistema bancario.
El objetivo de la reestructuración del sistema financiero es que resulten entidades rentables, fiables y solventes: (¿BBVA y BANCO SANTANDER?).
La primera medida es el saneamiento de los balances. Es decir, despejar las dudas sobre las valoraciones de determinados activos, especialmente inmobiliarios, que están impidiendo un acceso adecuado de las entidades financieras a los mercados y, a su vez, contaminan la credibilidad de la Deuda Pública.
Para sanear los balances son necesarias, entre otras, dos actuaciones:
La venta de los inmuebles terminados en manos de las entidades financieras. (¿Quién va a comprar estos pastelitos a precio de saldo?).
Impulsaremos, por tanto, la culminación del proceso de reestructuración del sector financiero, en los primeros seis meses del año, como requisito imprescindible para que vuelva a fluir el crédito a empresas y hogares y, con ello, fomentar la recuperación del crecimiento y del empleo en nuestro país.”
Aquí de nuevo vuelve al tema de su principal preocupación: el sector financiero. En el discurso de Rajoy he podido contabilizar las palabras trabajador o trabajadores y he de decir que tan solo en las treinta y una páginas que lo componen, el señor Rajoy las cita solo seis veces. Es obvio que este discurso no está dirigido a la clase obrera, de eso no cabe duda. Ahora veamos cuántas veces cita la palabra empresa. Empresa y su acepción empresas suman veinticinco veces.
“Es importante que desaparezca, y desaparecerá, todo aquello que pueda enturbiar las aguas de nuestra convivencia.
Para mi gobierno no habrá españoles buenos y malos. Habrá españoles, todos iguales, todos necesarios, todos dignos de respeto, todos capaces de ayudar en la tarea común.”
Quede como punto y final este párrafo; me limito a decir: a buen entendedor… Malos tiempos para lírica.
*Fuente consultada: Antiimperialismo, patriotas y traidores, Mark Twain, edición Diario Público.
Peter Magnus

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