Efectivos de la Guardia Civil de Cádiz pertenecientes al Puesto Principal de Arcos de la Frontera, han llevado a cabo una actuación contra la captura ilegal de aves fringílidas, en la que se ha saldado con la denuncia contra un vecino de Bornos por dichas capturas, interviniéndose de 139 aves protegidas así como 240 perchas metálicas.
El infractor fue interceptado cuando circulaba con su vehiculo por la carretera A-384 (Jerez – Antequera), a su paso por el término municipal de Arcos de la Frontera y era seguido por agentes de medio ambiente.
En el interior del vehículo fueron halladas las aves y las artes prohibidas.
Dicha actuación es el fruto de los servicios de vigilancia y control que se lleva a cabo por este cuerpo en materia de actividades de caza furtiva en la sierra gaditana, ante la matanza indiscriminada de estas aves en fechas en las que se autoriza su captura excepcional como de aves de canto. (sigue...)
Al amparo de dichas autorizaciones se realizan capturas indiscriminadas y sin control de otras aves protegidas, tal como lo demuestra este hecho en el que 86 de los ejemplares intervenidos pertenecen a especies catalogadas como de interés especial, según el R.D. 439/90 y el resto de estas aves a otras especies consideradas como piezas de caza.
Otro dato que corrobora lo anterior es el uso de artes prohibidas para la captura de estas aves protegidas, la cuales causan la muerte inmediata de estos animales, tales como las conocidas “perchas ó costillas”.
Las especies intervenidas han sido 15 Petirrojos, 40 Currucas Capirotadas, 8 Currucas Cabecinegras, 4 Mirlos, 8 Pinzones, 3 Tarabillas, 8 Colirrojos, así como 45 Zorzales Común y 8 Zorzales Alirrojos. Todas las aves halladas muertas han sido entregadas en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas del Parque Natural de la Sierra de Grazalema.
Por tales hechos se formuló denuncia al vecino de Bornos, por infracción a la Ley 8/2003 de 28 de octubre, de la flora y fauna silvestre de Andalucía, en su Art. 74.1.

1 comentario:
A ver cuando tenemos la suerte de que la Guardia Civil (aunque sea la de Jerez) meta mano aquí en Sanlucar, porque esto es de vergüenza, ha vuelto otra vez la criminal costumbre de cazar, vender y comer pajaritos. Como si no hubiera otros alimentos para comer. Canibales y criminales de la naturaleza, es lo que son. ¡Qué actúe ya la Guardia Civil contra los furtivos YA en Sanlúcar!
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