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19 jun 2010

Macondo por decir algo

A José Saramago
Por Salvador Moreno Valencia
Macondo es un pueblo que aparece en Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez y aquí en este artículo, simplemente no es nada, si es que la nada es algo simple que debe ser muy complejo para ser nada, al menos para que nosotros: fieras incapaces la comprendamos. Nada es Macondo y nada es el pensamiento, sobre todo cuando ya el cuerpo: materia, haya desaparecido. Pero no voy hablar de la nada, tampoco del todo, creo que existen la una y el otro en su total magnitud como idea, quizá más limitada en el concepto de la etimología. Estaba comenzando a escribir este artículo y no podía imaginar, mucho menos intuir, que a la misma hora en que lo había iniciado, estaba dejándonos un gran maestro de la literatura universal, José Saramago, nos ha dejado a sus 87 años de edad con una intensa y prolífica obra que sin duda quedará como su legado, como su aportación a este mundo, Saramago nos ha transmitido a través de su obra sus pensamientos, sus ideas, sus reflexiones sobre el mundo, y sobre los seres que lo pueblan. (...)


Poco hace del día en que otro insigne de la literatura nos dejaba, Delibes, y ahora Saramago: quizá se encuentren en sus mundos imaginarios, o en esos cielos que describieron para los mundos que inventaron. La verdad es que comencé el artículo titulándolo Macondo por decir algo, sin tener claro el contenido del que iba a dotarlo, pero por aquello de que suelo ser un alma de la improvisación, no exenta esta de documentación, improvisé el título para ver si Macondo me llevaba a algún lugar del que contar algo, y como siempre me llevó a dar un repaso a los medios de comunicación para estar al día de lo que ocurre y poder escribir con conocimiento de causa sobre la actualidad. Entonces me puse a echar un vistazo a mi correo electrónico y en un mensaje se me invitaba a leer lo que Juan Cruz ha publicado en su blog sobre Naipes marcados y sobre la presentación de este libro, esta noche, en El Ateneo de Madrid, http://blogs.elpais.com/juan_cruz/2010/06/el-aburrimiento-de-las-ostras-produce-perlas.html y tras leer el citado texto como estaba en el blog que Juan Cruz tiene en El País, decidí leer el periódico y llegué a la página principal dedicada a José Saramago que ha muerto hoy en su domicilio en Lanzarote.
Entonces, teniendo argumento para terminar el artículo lo escribo, lo doy por acabado en homenaje a tan ilustre escritor con el que de algún modo me identifico, no por su estilo, sino por su vida, ya que los dos procedemos del campo, y hemos vivido la pobreza, y hemos luchado por salir adelante ”hincándole” los dientes, sin desfallecer, a este mundo.
Saramago nos dice:
Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte.
Revista del Expresso, Portugal (entrevista), 11 de octubre de 2008
Y yo lo subscribo porque a mí también me parece que sin ideas no vamos a ninguna parte. Porque el ser humano necesita pensar, pensarse… Cada día estamos un poco más huérfanos de personas comprometidas y solidarias como Saramago.
Salvador Moreno Valencia

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